La vuelta al cole, más allá de los libros de texto
Cuando encontrar a Wally es más
fácil que encontrar un portátil para educación
Los fabricantes líderes en
tecnología han trabajado sin descanso durante meses con el foco puesto en el
lanzamiento de productos para la campaña “Vuelta al Cole”. Es lo
habitual cada año, pero este ha sido muy diferente por cuestiones que todos
podemos imaginar: pandemia, confinamientos, regulaciones de empleo, colapso en
el transporte y cadenas de producción paradas o a medio gas al otro lado del
mundo.
El sector de la tecnología que
tiene en China y otros países satélite su primer proveedor ha visto como la
crisis del coronavirus le ha pasado factura y la disponibilidad de equipos ha
sido un reto muy difícil de superar.
Te adaptas y punto
¿Y qué hemos hecho nosotros?
¿Cómo ha encarado Mercado Actual este desafío de la disponibilidad de productos
de mayor demanda? Pues como siempre, dando un paso al frente y adaptándonos a
la dinámica del negocio que, como la dinámica de la pandemia, presentaba cada
día un nuevo reto.
Desde el comienzo del mes de
marzo entramos en una carrera desenfrenada de compras para conseguir mantener
el stock necesario de los productos de mayor demanda. Los paquetes circulaban
con rapidez y entraban a la misma velocidad que salían de los almacenes. Marzo
fue la locura, pero que nadie lo dude, dimos la talla.
Había que conseguir justo ahora,
en los momentos más difíciles de la pandemia, no fallar a ninguno de nuestros
clientes, no defraudar y estar a la altura. Con un espíritu resuelto
arriesgamos y conseguimos la mercancía necesaria para atender las necesidades
de una campaña de ordenadores portátiles para universitarios de Santander
Universidades, cliente satisfecho.
El colegio de Juan
Bien, habíamos cumplido con un gran
cliente, pero había muchos más, clientes como Juan, Manuel, Alberto, elige el
nombre. Juan, director de un importante grupo de colegios que nos llamó
desesperado porque no había forma de encontrar los ordenadores portátiles y las
tablet que necesitaba: “y los necesito ya, que el AMPA no entiende de excusas y
se me echa encima y los niños empiezan en una semana”, nos decía lleno de
intranquilidad.
Juan tuvo sus ordenadores y su
tabletas y Mercado Actual consiguió lo que Juan necesitaba en tiempo récord.
Que tuvimos que sacar los portátiles de debajo de las piedras, pues claro, pero
volvimos a gestionar adecuadamente la crisis, que no era sólo la del virus.
No hay descanso, ni tregua
Lo que sucedía con los
ordenadores portátiles, comenzaba a suceder con las impresoras, con miles de
estudiantes- por no citar la demanda del teletrabajo que daría para otro
artículo- a los que había que equipar. Los estudiantes seguían con la necesidad
imperiosa de imprimir apuntes para empollar y también pudimos atenderlos sin
demora porque, desde los primeros días del confinamiento, nos lanzamos a
comprar impresoras de diferentes modelos y fabricantes como si no hubiera un
mañana, asumiendo riesgos, tomando decisiones en plazos de tiempo inmediatos
acosando a mayoristas y fabricantes, y ahí estuvimos. ¿Tocaba descansar?
¿Podríamos disfrutar de unos días de normalidad, la nueva , la vieja? No, no
hay tregua.
Subir y bajar escaleras
Llega el lunes , uno cualquiera
de la época COVID19 primera ola, aún aplaudíamos a diario a los sanitarios,
¿recuerdas? A primera hora, sin haber tomado aún el cuarto café de la mañana, uno
de los responsables de producto gritaba por las escaleras con su acento
murciano: “¡Vamos pijo, hay que comprar cámaras web, pero ya, una panzá, sin
pérdida de tiempo!”. Baja las escaleras pide informes de venta, sube al
despacho de su compañero de compras: “Que llames a todos, a todo dios, no te
dejes ningún proveedor, ningún fabricante”. Sólo faltaba el humo de aquellos
cigarrillos que fumábamos en los 80, algún sombrero colgado en un perchero de
brazos, un monitor de tubo y la agenda de anillas con los contactos para
respirar una atmósfera de verdadero suspense. ¿Seremos capaces de conseguir
tantas unidades como nos piden?
Los términos webcam y cámaras web
y otros posibles sinónimos ocupaban los primeros puestos en el ranking de
búsquedas de nuestra web- tenía sentido en pleno confinamiento-un pico de
peticiones que salía por el ático y tiraba hacia la sierra.
No lo dudamos, tomamos ese café
que nos faltaba y de nuevo gestiones a todo trapo, decisiones sin tiempo para pensar y hacer
cálculos. Negociaciones duras para conseguir el mejor precio y un plazo de
entrega inmediato, estuvimos listos, avispados que dicen en Murcia, que en este
negocio, como en otros, el que no corre vuela.
No somos 300 somos dieciocho
Para terminar, permitidme deciros
que para toda esta frenética actividad no somos 300 como en las Termópilas,
sólo somos dieciocho que hacemos piña en una empresa que sabe que sólo vale
adaptarse cada día a lo que se nos presenta. Un grupo que vive en el reto
continuo y que sigue ahí, en puestos de cabeza frente a gigantes como los Amazon,
los Corte Inglés, o los Mediamarkt, por citar alguno, porque sólo con esta
visión nos aseguramos la inmunidad ante las amenazas de cualquier virus.
Y lo mejor de todo, que nosotros
felices de haber aportado nuestro granito de arena al sector de la educación,
ahora sólo falta lo más difícil, que los niños estudien.