viernes, 2 de octubre de 2020

La vuelta al cole, más allá de los libros de texto II

 La vuelta al cole, más allá de los libros de texto

Cuando encontrar a Wally es más fácil que encontrar un portátil para educación

Los fabricantes líderes en tecnología han trabajado sin descanso durante meses con el foco puesto en el lanzamiento de productos para la campaña “Vuelta al Cole”. Es lo habitual cada año, pero este ha sido muy diferente por cuestiones que todos podemos imaginar: pandemia, confinamientos, regulaciones de empleo, colapso en el transporte y cadenas de producción paradas o a medio gas al otro lado del mundo.

El sector de la tecnología que tiene en China y otros países satélite su primer proveedor ha visto como la crisis del coronavirus le ha pasado factura y la disponibilidad de equipos ha sido un reto muy difícil de superar.

Te adaptas y punto

¿Y qué hemos hecho nosotros? ¿Cómo ha encarado Mercado Actual este desafío de la disponibilidad de productos de mayor demanda? Pues como siempre, dando un paso al frente y adaptándonos a la dinámica del negocio que, como la dinámica de la pandemia, presentaba cada día un nuevo reto.

Desde el comienzo del mes de marzo entramos en una carrera desenfrenada de compras para conseguir mantener el stock necesario de los productos de mayor demanda. Los paquetes circulaban con rapidez y entraban a la misma velocidad que salían de los almacenes. Marzo fue la locura, pero que nadie lo dude, dimos la talla.

Había que conseguir justo ahora, en los momentos más difíciles de la pandemia, no fallar a ninguno de nuestros clientes, no defraudar y estar a la altura. Con un espíritu resuelto arriesgamos y conseguimos la mercancía necesaria para atender las necesidades de una campaña de ordenadores portátiles para universitarios de Santander Universidades, cliente satisfecho.

El colegio de Juan

Bien, habíamos cumplido con un gran cliente, pero había muchos más, clientes como Juan, Manuel, Alberto, elige el nombre. Juan, director de un importante grupo de colegios que nos llamó desesperado porque no había forma de encontrar los ordenadores portátiles y las tablet que necesitaba: “y los necesito ya, que el AMPA no entiende de excusas y se me echa encima y los niños empiezan en una semana”, nos decía lleno de intranquilidad.

Juan tuvo sus ordenadores y su tabletas y Mercado Actual consiguió lo que Juan necesitaba en tiempo récord. Que tuvimos que sacar los portátiles de debajo de las piedras, pues claro, pero volvimos a gestionar adecuadamente la crisis, que no era sólo la del virus.

No hay descanso, ni tregua

Lo que sucedía con los ordenadores portátiles, comenzaba a suceder con las impresoras, con miles de estudiantes- por no citar la demanda del teletrabajo que daría para otro artículo- a los que había que equipar. Los estudiantes seguían con la necesidad imperiosa de imprimir apuntes para empollar y también pudimos atenderlos sin demora porque, desde los primeros días del confinamiento, nos lanzamos a comprar impresoras de diferentes modelos y fabricantes como si no hubiera un mañana, asumiendo riesgos, tomando decisiones en plazos de tiempo inmediatos acosando a mayoristas y fabricantes, y ahí estuvimos. ¿Tocaba descansar? ¿Podríamos disfrutar de unos días de normalidad, la nueva , la vieja? No, no hay tregua.

Subir y bajar escaleras

Llega el lunes , uno cualquiera de la época COVID19 primera ola, aún aplaudíamos a diario a los sanitarios, ¿recuerdas? A primera hora, sin haber tomado aún el cuarto café de la mañana, uno de los responsables de producto gritaba por las escaleras con su acento murciano: “¡Vamos pijo, hay que comprar cámaras web, pero ya, una panzá, sin pérdida de tiempo!”. Baja las escaleras pide informes de venta, sube al despacho de su compañero de compras: “Que llames a todos, a todo dios, no te dejes ningún proveedor, ningún fabricante”. Sólo faltaba el humo de aquellos cigarrillos que fumábamos en los 80, algún sombrero colgado en un perchero de brazos, un monitor de tubo y la agenda de anillas con los contactos para respirar una atmósfera de verdadero suspense. ¿Seremos capaces de conseguir tantas unidades como nos piden?

Los términos webcam y cámaras web y otros posibles sinónimos ocupaban los primeros puestos en el ranking de búsquedas de nuestra web- tenía sentido en pleno confinamiento-un pico de peticiones que salía por el ático y tiraba hacia la sierra.

No lo dudamos, tomamos ese café que nos faltaba y de nuevo gestiones a todo trapo,  decisiones sin tiempo para pensar y hacer cálculos. Negociaciones duras para conseguir el mejor precio y un plazo de entrega inmediato, estuvimos listos, avispados que dicen en Murcia, que en este negocio, como en otros, el que no corre vuela.

No somos 300 somos dieciocho

Para terminar, permitidme deciros que para toda esta frenética actividad no somos 300 como en las Termópilas, sólo somos dieciocho que hacemos piña en una empresa que sabe que sólo vale adaptarse cada día a lo que se nos presenta. Un grupo que vive en el reto continuo y que sigue ahí, en puestos de cabeza frente a gigantes como los Amazon, los Corte Inglés, o los Mediamarkt, por citar alguno, porque sólo con esta visión nos aseguramos la inmunidad ante las amenazas de cualquier virus.

Y lo mejor de todo, que nosotros felices de haber aportado nuestro granito de arena al sector de la educación, ahora sólo falta lo más difícil, que los niños estudien.

 

 

martes, 20 de octubre de 2015

La vuelta al cole, más allá de los libros de texto

La vuelta al cole, más allá de los libros de texto

Los fabricantes líderes en tecnología, que son casi todos, han trabajado sin descanso durante meses con el foco puesto en el lanzamiento de productos para la campaña “Vuelta al Cole”. Esto es habitual cada año, pero este ha sido algo diferente por cuestiones que todos podemos imaginar: pandemia, confinamientos, colapso en el transporte y plantas de fabricación paradas o a medio gas.

Para todos los gustos y para todos los bolsillos

El día a día del aula se ha convertido en una enseñanza omnicanal con diferentes alternativas donde docentes, padres, instituciones y, por supuesto, los alumnos, deben saber manejarse con su nuevo ordenador portátil, PC, tablet o smartphone. Así mismo, también deben descubrir soluciones de software ad hoc, o aplicaciones añadidas que han de instalarse, tanto en la tierra como en el cielo, que es allí donde miramos cuando nos hablan de la nube. ¡Ay, la nube!

Por otro lado,  quizás no baste con un único ordenador y se necesiten más, ya que no van a poder acceder todos los miembros de una familia al mismo tiempo sea horario lectivo, laboral o de descanso. Además lo de “compartir” se hace cada vez más difícil porque con tantas medidas de seguridad, claves y material sensible que se almacena, cualquier miembro de la familia te puede eliminar con un clic el trabajo de presentación que llevas preparando un mes, o todos los ejercicios que te han enviado los alumnos o las fotografías tomadas en el confinamiento desde  el balcón mientras aplaudías a los sanitarios, ¿recuerdas?

Si a lo anterior sumamos el marketing de producto de cada gran marca, con más prestaciones, con menos peso, más robustos para evitar que se rompan, lo último de lo último, lo más trending, pues eso, que el lío está formado, pero tranquilos que hay opciones para todos los bolsillos, si éstos aguantan, que no sólo de informática vivimos.

 

¿Nueva Normalidad?

La “nueva normalidad” en la educación ha provocado que el regreso a la escuela esté dando un paso más allá del estuche, los libros, el borrador y el lápiz; el salto está siendo acelerado y son los más jóvenes los que se manejan con fluidez en los entornos tecnológicos y para los que una pantalla es la letra impresa, el olor a libros nuevos y a goma de borrar Milán para otras generaciones, y a estos, los “quinquenial” dicho con humor”, quizás les cueste un poco más.

La brecha de aprendizaje está abierta y vistas las quejas que llegan de profesores, padres de alumnos y otras asociaciones, no queda otra, que cada uno se saque las castañas del fuego porque las instituciones siempre aterrizan tarde en los cambios, no digamos en tiempos de pandemia y si además como siempre falta “la plata” y personal competente que agilice soluciones el problema está servido.

Y ojo, porque las alertas también saltan en los centros privados, que el dinero no ha conseguido aún que se fabrique más rápido o que los chinos se curen antes, y en el sector tecnológico de la formación la disponibilidad es una gran carencia y si no, pregunten a muchos colegios que no encuentran producto, que los equipos no llegan, o van a llegar mucho más tarde…porque las previsiones de años anteriores para hacer un forecast no son las normales de otros septiembres.